La ciudad del mañana se construye desde el presente, en un delicado equilibrio entre todos sus elementos. La grieta simboliza el peligro que amenaza con quebrar ese balance. El lapacho amarillo (en lengua guaraní: Tajy), símbolo de vida y resistencia que se alza como recordatorio de nuestras raíces y de la diversidad cultural que nos define. Si no protegemos ese equilibrio, la ciudad podría colapsar antes de llegar a florecer.