San Salvador no solo «habla» a través de sus elementos urbanos visibles, como sus edificios, calles o mercados; también se comunica a través de las historias escondidas y las voces de resistencia, esperanza y lucha que resuenan en su memoria colectiva. La «Voz Subterránea» representa los relatos no siempre visibles pero profundamente sentidos por sus habitantes: las historias de terremotos, conflictos, migración y la búsqueda constante de la paz y la identidad. Representar el volcán de San Salvador como un símbolo de la fuerza y la resistencia de la ciudad, debajo del volcán una «ciudad subterránea» que simboliza las historias ocultas, los dolores pasados y las raíces profundas de la identidad salvadoreña.