Este cartel propone una mirada crítica al futuro de las ciudades bajo los efectos del cambio climático y la contaminación. La imagen muestra a una anciana que pasea a su perro en una urbe sumergida, entre restos de basura y esqueletos marinos, obligada a usar un traje especial para sobrevivir. La escena, a la vez cotidiana y distópica, invita a reflexionar sobre la voracidad y la negligencia humanas frente a los recursos naturales. Este es un futuro posible, el cual puede concretarse gracias a la codicia y la falta de previsión del presente.