«Ciudad Mañana» propone una reflexión sobre cómo imaginamos y habitamos el futuro urbano. A través del collage, una niña observa un paisaje fragmentado de mapas y edificios, símbolo de una ciudad aún en construcción. Su mirada inocente remite a la esperanza y a la vez a la incertidumbre: ¿qué modelo de urbe heredarán las próximas generaciones? La obra genera una tensión entre lo planificado y lo vivido, contraponiendo la proyección técnica con la experiencia humana, la utopía con la realidad cotidiana, invitando a cuestionar los modelos de desarrollo que edificamos hoy y a pensar qué huella dejamos en quienes habitarán la ciudad del mañana.