Texto descriptivo
Este póster refleja una perspectiva personal: la idea de que el futuro de las ciudades no está escrito, sino que lo construimos cada día, paso a paso. El póster representa ese recorrido, una escalera simbólica que engloba retos, aprendizajes, emociones y decisiones humanas. Cada peldaño alrededor del mundo contiene cultura, dudas, frustraciones, alegrías, pérdidas y también logros. Todo lo que nos hace humanos. Frente a la sensación de un futuro incierto, propongo una mirada íntima y esperanzadora: la ciudad del mañana no es algo lejano, sino es el resultado del esfuerzo cotidiano de quienes la habitan. Porque aunque los desafíos son enormes, somos nosotros los ciudadanos quienes decidimos cómo será ese futuro. Y lo hacemos subiendo, cada día, un escalón más.