«La ciudad envejece». La idea se representa a través de una foto original (tomada por el autor) cuyo elemento principal es la sombra de una niña jugando sola en un parque. La hierba secándose y las hojas caídas refuerzan la idea de soledad. El rótulo, con las palabras en blanco y negro, junto a la representación de una gota de sangre (en lugar de la «ñ») remata el concepto que quiere transmitir el autor sobre su visión, ciertamente pesimista, sobre el envejecimiento de las ciudades.