Ciudad Mañana es un hilo invisible que me une con lo que aún no existe. Una ciudad que brilla en oro, pero su resplandor nace de la penumbra. Un horizonte que promete futuro y, al mismo tiempo, guarda dudas y heridas. La urbe se vuelve promesa, deseo y contradicción: un espacio donde los sueños se encienden y los miedos se proyectan en las fachadas. Entre luces y sombras imagino cómo será nuestra ciudad mañana, y cómo podemos bordarla juntos, con hilos que no se ven, pero que sostienen todo.