Ciudad Mañana materializa la brecha digital urbana mediante una metáfora eléctrica que revela las tensiones de la hiperconectividad contemporánea. El enchufe flotante, símbolo central, encarna una promesa tecnológica suspendida: la conexión existe, pero permanece fuera del alcance de quienes habitan los márgenes. En un mundo donde la conectividad define el acceso a derechos, la brecha digital se vuelve frontera de exclusión. ¿Serán las ciudades del futuro espacios de integración o nuevas formas de segregación tecnológica?