La ciudad del mañana no puede pensarse sin reconocer las heridas del presente. En América Latina, la desigualdad marca lo cotidiano entre sacrificio y resiliencia. Mi propuesta no busca imaginar un futuro idealizado, sino funcionar como espejo desde la paradoja y la ironía. La pieza nace en San Salvador: un hombre viaja en bus con una gorra MAGA, símbolo de libertad y éxito, que contrasta con su realidad de vejez tras años de trabajo sin alcanzar esa prosperidad. La escena refleja cómo los discursos de poder y libertad impactan de manera desigual, donde quienes más sufren sus contradicciones son las minorías y sectores marginados.