“Tierra herida, que clama por respirar” Las distintas decisiones del gobierno han dejado cicatrices profundas en los ecosistemas de El Salvador, ríos en donde antes fluía la vida ahora cargan con residuos y químicos; bosques verdes que antes vibraban con el canto de las aves ahora se marchitan y caen; mientras la fauna, silenciosa, busca refugio en un mundo que parece olvidarla. La fotografía de la hoja de hiedra representa a la naturaleza que yace como el último pulmón de San Salvador, con una silueta recortada del mapa de la capital, recordándonos que el mañana de nuestra ciudad depende del cuido que demos a nuestros recursos naturales.