El futuro no se construye de la nada. Somos nosotros quienes lo moldeamos. Nuestro presente enfrenta diversos retos sociales, los cuales no tienen por qué limitarnos al futuro que deseamos; nosotros decidimos en qué se transformará. Esta pieza, busca representarnos: quienes trabajamos, soñamos y proponemos. El futuro está en nuestras manos, y nuestras manos construyen la ciudad del mañana.