Texto descriptivo
La obra surge como una crítica a la visión oficial del progreso urbano. En apariencia la ciudad se presenta limpia, moderna y prometedora, como parte de un discurso político que vende un futuro brillante. Pero esa fachada está sostenida por manos esqueléticas que representan la corrupción, la desigualdad social y la devastación ambiental que sostienen esa realidad. La deforestación, las inundaciones, la precariedad del salario y el abandono de la infraestructura hacen evidente que el futuro que se nos promete es frágil y engañoso. Este cartel busca expresar esa contradicción: lo que parece desarrollo se rige sobre bases de muerte y explotación. Es así en un llamado a cuestionar hacia dónde van nuestras ciudades y si seguimos dispuestos a sostenerlas de ese modo.