En un mundo donde la urbanización provoca el despojo de zonas verdes, nos preguntamos: ¿a dónde van todos esos animales que habitan en esos lugares? ¿Qué pasaría si ellos pudieran alzar su voz y cuestionarse: “¿Por qué tu ciudad del mañana debe perjudicar mi hogar?”. Así, los animales se levantan ante las urbanizaciones, protestando para concientizar que, entre más crezca el mundo, más espacio pierden ellos.