Las ciudades pueden ser hostiles, violentas o inhóspitas. Tenemos la suerte de vivir en una ciudad en paz, sin guerra ni hambre, aunque los males de la modernidad nos recuerdan que no vivimos en una sociedad ideal. Mi cartel plantea que la ciudad del mañana no existirá sin paz, no solo entendida como ausencia de guerra, sino como conciencia de que, sin civilización, el futuro será incierto y nuestras ciudades también. Para este trabajo me inspiro en el trabajo gráfico de Un Mundo Feliz. Sonia y Gabriel, especialistas en diseño activista, me inspiran con su forma de comunicar y agradezco que me hayan permitido usar sus fuentes en este proyecto.