Areguá se imagina desde su esencia que es la frutilla que brota del campo, la iglesia que guarda la historia, la artesanía que moldea identidad y el postre de fresa con crema que endulza la vida cotidiana. Una composición que celebra lo natural, lo patrimonial, lo artesanal y lo gastronómico de una ciudad con alma propia.
Valora este cartel
Debes iniciar sesión para votar