«Imagina San Salvador» no inventa una ciudad nueva: la recuerda. Retoma el lenguaje visual de Fernando Llort, autor de «La armonía de mi pueblo» en la Catedral Metropolitana, y lo condensa en un símbolo: la silueta de la Catedral, geometrizada en mosaico multicolor. Cada triángulo es distinto y, sin embargo, todos construyen la misma forma: la fe y la memoria compartida. El azul añil evoca la identidad nacional; el rojo y naranja, el barro y los tejados; el verde, la naturaleza que abraza la capital; el amarillo, la fe y la esperanza. Sin calles ni figuras humanas, la fragmentación narra la vida del Centro Histórico y transforma el abandono en armonía. La pieza invita a reconocerse en ese mosaico y sentir orgullo por una identidad que no necesita reinventarse, solo habitarse con conciencia

Valora este cartel

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *