La Paz vive dentro de una hoyada, con barrios que trepan por las laderas. Aquí, conectar es físico.

Este cartel traduce la red de teleféricos en un tejido, un cable conecta puntos, un hilo conecta fibras, una red conecta territorios, un tejido conecta hilos, una ciudad conecta personas. Cada línea conserva su color mientras participa de una estructura colectiva la unidad no exige uniformidad. Donde una línea se encuentra con otra, como en las estaciones de transbordo, se anuda y se vuelve trama donde corre sola, sigue siendo solo cable, tenso, pendiente de tejerse.

Las líneas son cuerda real la montaña que rodea la ciudad es collage de papel. La tecnología cambia; la necesidad humana de conectarnos permanece.

Valora este cartel

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *