El cartel fusiona dos signos de la identidad potosina: la cúpula de la Catedral, como referente de su patrimonio histórico y cultural, y una cactácea propia del paisaje de la región, con sus espinas y frutos. Al unir ambas realidades surge una imagen imposible, absurda y a la vez verosímil, que propone imaginar la ciudad desde lo simbólico. Una construcción visual que recupera esa capacidad, tan presente en la cultura mexicana, de transformar lo cotidiano en imágenes mágicas, inesperadas y cargadas de significado.

Valora este cartel

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *